El Santo Bautismo

Requisitos para la Celebración Bautismal:

  • El Santo Bautismo en un deber espiritual y de fe de todos los cristianos. Su realización se puede otorgar tanto a bebés como a niños, jóvenes y adultos. Como iglesia recomendamos que se bautice a los bebés a temprana edad, de modo que puedan contar con la especial bendición y presencia de Dios desde el inicio de sus vidas. En estos casos, los padres o tutores deben acercarse a la iglesia para conversar con el pastor y solicitar el Bautismo.
  • El Bautismo no es algo “mágico” y requiere de fe y compromiso de aquellos que lo reciben y solicitan, ya sea joven, adulto o niño. Una vida de fe en la iglesia por parte de los padres y padrinos en caso de querer bautizar a un bebé o un niño es imprescindible para celebrar el Bautismo.
  • Con el pastor se elige una fecha para la celebración del Bautismo y previamente se tienen las charlas pastorales con padres, padrinos, madrinas y el bautizando/a para preparar el espíritu y los conocimientos de los participantes y la guía de la celebración.
  • Se necesita al menos 1 padrino o madrina para un bautizando/a menor de edad. NO elegir padrinos ni madrinas antes de charlar con el pastor. Todo padrino o madrina debe ser bautizado en la fe cristiana y llevar una vida de fe en la iglesia.
  • Para solicitar el Bautismo, se debe comunicar con el pastor a la salida del culto.
  • Los Bautismos se realizan durante un Culto y con la comunidad reunida.
  • Como parte del rito bautismal y de la tradición de nuestra iglesia, solicitamos traer un cirio especial que será la «vela de bautismo» que acompañará al bautizado/a en todas las celebraciones futuras en la iglesia (confirmación, matrimonio, etc.) y que simboliza la presencia real de Dios en su vida a través del Espíritu Santo.

 

El Significado del Bautismo:

  • El Santo Bautismo es un Sacramento indivisible para los cristianos. Es un rito por el cual creemos que Dios viene hacia el bautizando para infundir en Él su Espíritu Santo y “adoptarlo” como un hijo especial.
  • A través del Sacramento del Santo Bautismo recibimos a Dios y es por eso que se recomienda bautizar infantes. No es algo que dependa de nosotros o de nuestra fe, sino de Dios y de su amor por nosotros. Es en el Bautismo en que Dios nos regala el don de la fe por su gracia, fe que somos llamados a fructificar el resto de la vida.
  • Creemos que es un deber de fe de todo padre o madre cristianos el de bautizar a sus hijos/as. Es erróneo pretender que el niño/a “elija su fe cuando crezca” si no le enseñamos nada de Dios Trino ni de espiritualidad cristiana. Si no damos a elegir a nuestros hijos el que aprenden a leer o sumar, entonces tampoco debemos dar a elegir si reciben la fe en el Bautismo o no. De todas formas, ellos tendrán la libre elección de confirmar esa fe que los padres prometieron por él en el Bautismo mediante la Confirmación cuando ya sea un joven o adulto. Esta es la elección “racional” de todo cristiano para confirmar su fe, mientras que el Bautismo se recibe por fe y como un regalo de Dios.
  • El Santo Bautismo se realiza en nombre de Dios Trino y con agua: «Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén».
  • Sólo un pastor/a ordenado está autorizado para bautizar, aunque en caso de emergencia, todo cristiano bautizado tiene la obligación de bautizar a un moribundo utilizando las mismas palabras y cualquier líquido que encuentre.
  • El Santo Bautismo es un Sacramento en cuanto cumple con los requisitos para ello:
  1. Un Mandato de de Jesús: «Vayan y bauticen…». Esta Promesa se cumple en el ser interior y espiritual del ser humano, y se manifiesta en la vida de cada uno a través de la fe. En el Sacramento Dios nos promete el perdón de los pecados y la Vida Eterna.
  2. Una Promesa de Dios: «El que crea y sea bautizado será salvo…». La Promesa de salvación y de perdón de Dios se cumple en el ser interior y espiritual del ser humano, y se manifiesta en la vida de cada uno a través de la fe, conduciéndonos en esa fe a la vida eterna.
  3. El signo o elemento invisible: Lo que no vemos, pero sabemos que está presente es la Gracia de Dios y el Espíritu Santo de Dios; regalo y presencia de Dios para nosotros que nos son dados gratuitamente (gracia) a través del Sacramento, sin que los merezcamos, sino sólo por amor de Dios.
  4. El signo o elemento visible (Agua): El Sacramento debe ser exterior, sensible y visible en forma o especie física. Gracias al contacto con estos “signos visibles” podemos sentir y percibir la experiencia del Sacramento.

La fe de la Comunidad reunida une ambos elementos a la promesa y mandato de Dios para hacer del Sacramento una experiencia de vida en Dios y para siempre. Al recibir el Sacramento se fortalece la fe de la Comunidad cristiana y se sella en los bautizados la promesa de Dios de perdón y vida eterna por la fe en Cristo Jesús. Sólo hay Sacramento cuando hay una Comunidad de fe reunida en nombre de Cristo: «Porque donde hay dos o tres reunidos en mi Nombre, Yo estoy presente en medio de ellos» (Mateo 18:20).

  • El Sacramento debe darse a todas las personas sin distinción alguna. Pero para recibir el Sacramento del Bautismo es necesario creer que Dios actúa a través de él para obrar en nosotros su bienestar, paz y perdón, y para ayudarnos a tener una mejor vida de fe en este mundo.
  • El Santo Bautismo es irrepetible y se recibe una sola vez en la vida, reconociéndose el obrar de Dios en todo Bautismo que haya sido realizado en otra iglesia cristiana que sea bíblica y trinitaria (católicos, ortodoxos, anglicanos, reformados, metodistas, etc.).
  • Para más información puede leer el Manual sobre el Santo Bautismo de nuestra iglesia.  

 

El Bautismo, un acto de toda la Iglesia

  • Hay acuerdos doctrinales y ecuménicos, donde se reconoce bilateral y multilateralmente el Bautismo realizado por las otras iglesias cristianas. Esto se da justamente por la dimensión ecuménica del Bautismo como ingreso a la Iglesia Cristiana en general y no a una determinada confesión. Esto significa que el Bautismo no nos hace luteranos, anglicanos o católicos romanos, sino que nos hace «cristianos». De aquí que afirmamos que el Bautismo es uno solo, porque el que revela su Gracia en nosotros es Dios y su Promesa es fiel. De aquí que el Bautismo es lo que une a toda la Iglesia Cristiana en una sola fe, la cual si bien es vivida de distintas maneras, sigue siendo una única fe dada por igual a todos nosotros.

«Teniendo en cuenta lo doloroso de las divisiones históricas de la Iglesia y afirmando la unidad y la irrepetibilidad del Bautismo cristiano, las iglesias firmantes declaramos el mutuo reconocimiento del Bautismo celebrado como Sacramento en nuestras iglesias. Hacemos un llamado a todos los pastores y sacerdotes de nuestras iglesias, a las instituciones confesionales de educación y a cualquier otra instancia eclesial, a hacer efectivo este reconocimiento mutuo del Bautismo en el cumplimiento de sus tareas pastorales cotidianas» [III. 10].

 

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