
La plantación de estos arboles ha sido una iniciativa del Consejo de Iglesias Luteranas de Chile órgano que reúne a la Iglesia Luterana en Chile y a la Iglesia Evangélica Luterana en Chile como símbolo de la unidad del luteranismo chileno.
Como iglesia hemos elegido un manzano por el dicho del propio Lutero: “ Aunque supiera que el mundo terminara mañana, aún plantaría un manzano hoy”.